UGT imparte formación para combatir los "falsos mensajes racistas" sobre inmigración
El sindicato critica que Vox reclame al Estado incentivos fiscales a la contratación de españoles
Fecha: 20 Feb 2026
Desmentir mensajes como “La regularización de inmigrantes es para lograr votos”, “Todos los inmigrantes son delincuentes”, “No vienen a trabajar sino a delinquir”, o “Abusan de los servicios sociales y de la sanidad” es el objetivo de la campaña de UGT ‘Trabajo libre de noticias falsas’ que este viernes ha recalado en Palma con la impartición del taller ‘Desmontando prejuicios y estereotipos’.
Así lo han expuesto esta mañana María José Cordero Sánchez, secretaria de Políticas Sociales e Igualdad de UGT Illes Balears, y Cesc Poch Ros, responsable confederal del Área de Migraciones de UGT, quienes han considerado “incomprensible” que Vox pida incentivos fiscales para la contratación de españoles.
“La ultraderecha pretende que el Estado invierta en realizar una discriminación positiva hacia trabajadores españoles cuando no son el colectivo vulnerable en el mercado laboral balear, si no fuera por las personas migrantes la economía del archipiélago no se podría sostener”, ha subrayado Cordero.
Este taller está planteado como una manera de formar a los cuadros sindicales para que puedan contrarrestar en los centros de trabajo las “falsas mentiras del racismo” sobre las personas migrantes que circulan por la sociedad y que han amplificado las redes sociales.
UGT Illes Balears ha considerado que detrás del aumento de los delitos racistas, xenófobos e islamófobos en Balears están los discursos del odio “promovidos desde la ultraderecha y sus tentáculos” en una comunidad en la que el 30 por ciento de la población es de origen extranjero.
El sindicato ha subrayado que este tipo de mensajes han adquirido “más visibilidad” en el archipiélago desde el aumento de la llegada de pateras, lo que ha alentado afirmaciones como que la mayoría de los inmigrantes “son delincuentes”.
Ha añadido que la arribada de pateras no se debe relacionar con la delincuencia y que las personas migrantes solo buscan un “futuro mejor sin hambre”.
Los datos oficiales apuntan a que las personas extranjeras que vienen a España y a Baleares son jóvenes en edad de trabajar, de entre 20 y 45 años y a que el porcentaje de extranjeros que utilizan los servicios sociales y sanitarios es muy inferior al de las personas nacidas en España.
UGT ha defendido que la población extranjera en Balears “sostiene la pirámide de población” y que es “imprescindible” para mantener los sectores de la hostelería, servicios o construcción, en los que falta mano de obra.
Asimismo, la población extranjera suele estar sobrecualificada y al cubrir puestos de categorías inferiores promueve que los nacionales ocupen los mejores puestos.
Por último, el sindicato ha afirmado que si “desapareciera” la población extranjera de Balears, la Seguridad Social sufriría un “colapso inmediato” en el archipiélago porque con la población autóctona no se podría mantener la estructura económica ni el sistema de cuidados.